inerte punto de fuga
Monday, July 14th, 2008Como sigo sin tener mucho para poner, aprovecho para avivar a los dormilones que todavía no vieron el video de Naranja Mors.
Como sigo sin tener mucho para poner, aprovecho para avivar a los dormilones que todavía no vieron el video de Naranja Mors.
Hola de nuevo. Me colgué de una internet inalámbrica así que puedo ponerme a escribir un cacho y subir algunas fotos. Ya hace algo así como dos semanas que estoy viajando, y la estoy pasando increíble.
Salí de Auckland derecho al norte norte de la península Coromandel. Al final de la ruta hay un camping muy tranquilo justo sobre la playa. Fue el primer día en la ruta con el auto nuevo y manejé 6 horas, con las dos últimas en ripio. Casi me pego un palo en un cruce con un auto, pero me sirvió para tomarle más la mano al Mazda. El camino costero de ripio llegando al camping es una de las rutas con mejores vistas que manejé hasta ahora; aunque están todas buenas!
El segundo día manejé 10 horas más, así que ya ahí nos conocimos bien con el pobre abusado auto. Me rajé de Coromandel hasta Opotiki, el comienzo de East Cape, la punta más oriental de Nueva Zelanda. Pasé 3 noches alrededor del cabo, en unos hostels bastante buenos. Sobre todo muy recomendable Brian’s Place, en Tokomaru Bay. Muy macanudo el flaco y el pueblito tiene onda. En la punta del cabo hay un faro, que no es nada muy especial salvo que se supone que es el más al este del mundo. La caminata de 25 minutos en subida casi me da un infarto…
Después hice una parada en Napier. Es más ciudad y me sirvió para comprar las boludeces que me faltaban porque no tuve tiempo de comprar en Auckland. Tiene su onda pero no es lo que estaba buscando así que pasé una noche nomás.
Crucé los alpes y pasé una noche en una playa cerca de Wellington y la siguiente en el centro de la ciudad. La ruta por las montañas está muy buena, muchas cosas para ver. Wellington, por más que es más chica, es más ciudad que Auckland. Voy a volver para pascuas que tocan (leete esta): Queens of the Stone Age, Smashing Pumpkins, Ozzy Osbourne, Alice Cooper, Poison, Shapeshifter y Crazy Penis. ¡Ya tengo entradas para todas las fechas!
El lunes 4 crucé a la isla sur en el ferry. Pasé una noche en Nelson, en un hostel sin onda, y me fui al norte de Golden Bay. Casi al final de la ruta hay un hostel que se llama The Innlet que es lo mejor que vi. Armé la carpa en el jardín de la casa y pasé 3 noches. Excelente onda la gente, la pasé muy bien. Un poco más al norte, donde realmente termina la ruta, hay unas playas que da para pasar dos días sacando fotos al menos, Farewell Spit y Wharariki Beach.
Y ahora estoy encarando para el sur. Levanté dos mochileros en la ruta e hice un desvío a Karamea, el último pueblo al norte de la costa oeste. Hay un par de caminatas bastante interesantes y la playa está muy buena también. Estoy chocho porque después de otra caminata que casi me mata hasta un mirador, vi un grupo de (creo yo) orcas. ¡No se puede creer la cantidad de bichos que hay acá! Igual orcas es bastante difícil ver y estaban muy lejos, pero estoy casi seguro que eran.
Hoy es la segunda noche que paso acá y mañana temprano arranco para el sur en serio. Ni idea cuál será la próxima parada, ni cuándo me voy a conectar de nuevo, pero mientras mirá las fotos y, si te interesa, leete lo que escribí sobre cada una que te va a aclarar un poco más la onda, o no.
Bueno, sigo en la ruta, sin mucho tiempo para escribir cosas. Estuve por Coromandel, East Cape, Wellington, Nelson, Golden Bay y ahora voy para la costa oeste de la isla sur. En breve las fotos. Mientras, disfrutá de este refrito de fotos viejas de cuando fui a Great Barrier Island con el pituco trolo de Charly.
Great Barrier es la cuarta isla más grande de Nueva Zelanda (contando las dos principales), y viven nada más 800 personas. No hay red eléctrica, ni cloacas, ni cerveza barata, pero si unos paisajes de puta madre. Las playas parece que son buenas para surfear, y tienen olas bastante salvajes.
Hicimos el viaje de ida en avioneta y el de vuelta en ferry, así teníamos dos vistas distintas del recorrido. Está bueno hacerlo así. De ida ir en una avioneta de 10 asientos tiene onda, aunque Charly arrugó un poco, y a la vuelta en el ferry tuvimos show de delfines como media hora, gratis. Qué más podemos pedir.
Medio para el norte de la isla está Windy Canyon, un lugar bastante flashero. La caminata son 15 minutos nomás, lo máximo que los deportistas como Charly y yo podemos hacer, y cruzás por una parte muy muy copada. Si mirás en las fotos hay unas piedras muy grosas y verticales, que quedaron así por erosión del viento, aparentemente. Igual hace rato que las fotos no muestran realmente lo alucinante que son esos lugares.
Me voy pal sur. Saludos.
pd: si, parece que estoy medio punga bardero. Debe ser tanto camping y poca ducha…
Estoy en un café en Napier, y como no tengo tiempo para subir fotos de lo que va del viaje (quizás mañana) pongo estas fotos cumbieras del día que tocó Björk en Oclan. Día muy caluroso y entretenido. Me vi a U.N.K.L.E., Dizze Razzcal (puaj), Arcade Fire, Rage Against The Machine y Björk, por supuesto!
El sábado pasado, gracias a amigos buena onda que me invitaron, de nuevo me pude hacer una escapada de Auckland y salir a conocer un poco del país. La verdad que vale la pena escaparse aunque sea un día. Ya me dan muchas ganas de dejar de laburar y salir a dar unas vueltas por ahí.
Goat Island es una reserva ecológica a más o menos dos horas de Auckland, para el norte. Cuando toca un buen día, como el sábado pasado, el agua está bastante clara y está lleno de bichos para ver. Nos cruzamos con dos mantas rayas, una langosta gigante, y pilas de snappers que se veían tan sabrosos que daban ganas de morderlos.
Además los peces en general son buena onda y se juntan alrededor de uno curioseando un poco. Supongo que no deben ser muchos los que se meten con ganas de comer sushi como yo.
El agua está bastante fría, así que el traje de Neopreno es fundamental, pero alquilarlo, junto con patas de rana, máscara y snorkel, sale 27 dólares kiwis nomás por todo el día, así que vale la pena.
Después de congelarnos un poco (con traje y todo), nos fuimos a terminar el día de relajo en Tawharanui, otra reserva no muy lejos de ahí que también tiene toda la onda. Parece que es una playa donde van algunos a hacer surf; pero el sábado no había casi nadie y el lugar es increíble.
Las fotos de abajo del agua se las afané a Cameron, que tiene la Olympus esa todo terreno que me anda calentando un poco la cabeza.
Si, antes de que pregunten huevadas, el nombre de la playa se pronuncia como suponen.
Ya un poco podrido de buscar departamento y no encontrar nada como la gente, el sábado convencí a mi grupo de amigos franceses y nos hicimos una escapada temprano a Kare Kare y Piha. Son dos playas en la costa oeste de Auckland, a menos de 1 hora de viaje en auto (y yendo tranqui). Kare Kare quizás tiene más onda, porque es más natural. Casi no hay casas sobre la playa, y no hay nada de infraestructura, tipo bares, cafés, o bañeros siquiera. Es una reserva y lo mantienen re bien así. La playa es re ancha, y de arena negra, que es por alguna volada de los volcanes de esta isla supongo.
De paso, aproveché para estrenar en serio la nueva cámara que me regalé la semana pasada.
Si hay algo que tiene onda de esta ciudad, es lo rápido que te podés escapar a un lugar tan relajado y con tanta onda como estas playas.
Hace meses que vengo bicicleteando que me voy a escapar a conocer Waiheke el fin de semana. Como hace unas semanas que el clima está mejorando bastante, el sábado pasado me levanté temprano y me fui para allá con Joel, un amigo catalán.
Son nada más que 30 minutos en ferry, y ni siquiera es caro, así que no tengo excusas para no haber ido antes.
La isla es de primera, muchas playitas cerradas, muy tranquilas, con agua increíblemente cálida para esta época del año y por supuesto rocas y montañas, como todo por acá.
Nos alquilamos un auto y recorrimos todo. No es grande pero no da para hacerla a pata. Y a la noche, caímos en el Waiheke Hostel, que es bastante buena onda. Me gustó más el Hekerua Lodge, que tiene una pileta chica y estaban todos de joda, tomando birra y tocando la guitarra, pero no había lugar. Para la próxima reservaré una cama ahí supongo.
La misión del viaje era ir a ver el plankton loco que brilla en la oscuridad, pero no lo enganchamos, así que en cambio el plan fue más cerveza en la playa y charlar de boludeces. Seguro que voy a volver pronto.
Es un horrible cliché escribir sobre esto, y no tiene nada que ver con la temática del sitio; pero no deja de causarme gracia las búsquedas que hace la gente en Google y termina visitando este sitio. Entre las mejores de esta semana, hubo gente que encontró fdv buscando por:
De onda, les agradezco a estos anónimos visitantes por alegrarme la mañana con sus divagues.