Caples, Greenstone, Kepler y Codeína
Tuesday, March 11th, 2008
Bueno, esta puede ser la última vez que te mande fotos por un tiempo. Te explico por qué más adelante. Pero, como me venías pidiendo, puse un par más mías que de costumbre
Mucha gente va a la isla sur de Nueva Zelanda a hacer las actividades turísticas. Típicas bananeadas como tirarse en paracaídas, hacer bungy en el sitio original (el primero comercial del mundo), andar en lanchas de alta velocidad, bajar por los rápidos, y todas las variantes que te imagines: tirarte en bungy con poncho peruano, bucear tocando las marimbas, etc.
Por eso es que casi todos los turistas que van a esa zona se amontonan en Queenstown, porque es el centro de los deportes extremos y toda bananeada y tour hiper caro.
Pero, para mí, la onda en serio de la isla sur, y por qué no de la norte, está en ir a meterse más adentro, subirse a la montaña y disfrutar los paisajes increíbles que hay en esta zona, sin guías y pagando nada o muy poco.
Acá hay un organismo bastante buena onda, el Department of Conservation (DoC), que es el que mantiene los parques nacionales, y una pila de senderos, cabañas y campings. En general para las cabañas y los campings hay que pagar, pero es poco, tipo 6 o 10 dólares por noche (cuando una cama en una habitación con 7 pendejos alemanes en pedo sale 25, en un hostel).
Así que armado de un poco de coarje y mucha inconsciencia, cargué la mochila y me mandé a hacer caminatas.
La primera fue la que une los valles de los ríos Caples y Greenstone. El primer día subís caminando por el valle del Caples, y después de unas 6hs llegás a la cabaña donde pasás la primer noche. A mitad de camino, hay unos piletones naturales en el río en que el agua es increíblemente cristalina, y bastante fría, pero con el chivo que venís de cargar la mochila te tirás de cabeza chocho.
El segundo día del Caples cruzás por las montañas, a 954m. de altura (si, no es mucho, pero cuesta si no tenés experiencia), al valle del Greenstone. Ahí pasás una noche más, para en el tercer día bajar casi todo el valle, pasar otra noche más, y la cuarta salir del sendero. Yo me quedé dos noches en la última cabaña porque el clima estaba feo.
Esa caminata la verdad que fue espectacular. Me la banqué muy bien a pesar de no estar nada entrenado, y con eso de que pasé un día de más no tuve que caminar abajo de la lluvia ni un minuto.
Entusiasmado con la primer experiencia, me anoté para hacer el sendero de Kepler (que era algún explorador de la zona, o algo). Este arranca a 400m. de altura, en un lago, y el primer día subís hasta 1100m, donde pasás la primer noche. Las vistas, increíbles de nuevo. Pero de ahí se complicó un poco más, y el segundo y tercer día tuvimos que caminar abajo de la lluvia la mayor parte del tiempo, incluyendo el paso a 1400m, en la cima de las montañas.
El tercer día, como estaba embolado de la lluvia, decidí tomar la salida rápida y volverme a Te Anau en vez de pasar una noche más sobre el lago Manapouri, y ahí tuve la mala leche de pegarme un flor de palo y la demasiado buena suerte de zafar.
Me equivoqué en el camino que había que tomar, caminé unos pasos por un sendero que era inseguro, se desmoronó, y terminé hecho pelota 6m más abajo en un precipicio. Caí sobre la pierna derecha, que no se la bancó y se partió a mitad de camino entre el tobillo y la rodilla, o sea, tibia y peroné, expuesta (con el hueso pafuera).
No juegues a ninguna quiniela ni lotería, porque todo el culo del mundo este año lo tuve yo, que me encontraron en 10-15 minutos, gente que sabía de primeros auxilios, que fueron a buscar ayuda rápido, que el helicóptero llegó en 3hs, que me operaron de toque en Invercargill, que no se me infectó, y que no sólo conservo mi pie, sino que aparentemente va a estar normal en unos 3 meses
Así que, estando en muletas y dopado con Codeína, supongo que es probable que muchas fotos no te ponga en el sitio, salvo que vaya refritando viajes viejos, o mostrando algunas cosas en más detalle. Algo va a salir.
Mientras, te paso las últimas caminatas de mis vacaciones interrumpidas, y me sigo recuperando. Un abrazo.
